CURADO DEL MATE:

Si tu mate es de algarrobo: colocá una pequeña cantidad de manteca o aceite en el interior y dejá reposar unos minutos, esto ayuda a proteger e hidratar la madera y si tu mate es de calabaza: salteá este paso y comenzá directamente con el curado.

1. Llená el mate nuevo con yerba usada, sin cubrir la parte metálica.
2. Dejalo reposar durante 24 horas.
3. Retirá la yerba y raspá suavemente el interior con una cuchara para eliminar los restos que se hayan desprendido.
4. Repetí nuevamente todo el proceso una o dos veces mas.

CUIDADOS:

  • Evitá que la yerba llegue hasta la parte metálica, ya que puede acumular humedad.
  • Después de usarlo, retirá la yerba y dejalo secar. No lo guardes húmedo.
  • La parte metálica puede limpiarse con agua o lustrametales.
  • Tratá de no mojar el cuero que recubre el mate.
  • Con el tiempo, el interior puede adquirir una tonalidad verde oscura o negra. Es completamente normal y forma parte del proceso natural del mate.

¿APARECIERON HONGOS? 

1. Llenalo con agua hirviendo y dejalo reposar aproximadamente 1 minuto.
2. Retirá el agua y raspá suavemente el interior con una cuchara.
3. Enjuagalo bien.
4. Dejalo secar completamente, preferentemente al sol.

Tip extra: también podés humedecer una servilleta con alcohol, pasarla por el interior y dejar que se evapore completamente antes de volver a utilizarlo.

PREPARACIÓN DEL MATE:

1. Calentá el agua entre 75 °C y 80 °C.
2. Cargá el mate con yerba hasta aproximadamente ¾ de su capacidad.
3. Tapá la boca del mate, inclinalo y sacudilo suavemente para que la yerba quede recostada.
4. Agregá un poco de agua tibia en el espacio que quedó libre y dejá que la yerba se hidrate.
5. Colocá la bombilla en ese mismo sector, tapando su pico para generar vacío y ayudar a evitar que se tape.
6. ¡Cebá y disfrutá!